Por historia y superioridad, Italia está en semifinales
Luca Toni finalmente mostró el viernes su estirpe de goleador en la Copa Mundial al marcar un doblete con el que Italia venció este viernes 3-0 a Ucrania y se medirá con Alemania en las semifinales el próximo martes.
Los germanos derrotaron a Argentina en Berlín en una definición de penales, y chocarán con los italianos el martes en Dortmund.
Gianluca Zambrotta abrió la cuenta a los seis minutos, mientras que Toni anotó sus goles a los 59 y 69.
Toni fue el máximo cañonero de la pasada liga italiana con su 31 conquistas, la mayor cantidad en casi medio siglo de la Serie A, pero en Alemania había estado con la pólvora mojada hasta los cuartos de final.
Sus dos tantos en la segunda mitad cayeron en momentos en que Ucrania, tras un pálido comienzo, había logrado arrinconar a Italia, que se salvó con varias intervenciones providenciales de su arquero Gianluigi Buffon.
Fue un partido entre dos selecciones con historias diametralmente opuestas: la “azzurra” y sus tres títulos frente a una Ucrania en su debut absoluto.
Desde el silbatazo inicial, Italia cargó con la iniciativa sin recibir mucha resistencia.
Mauro Camoranesi, el centrocampista nacido en Argentina que jugó por primera vez de entrada, se encargó a los cuatro minutos de dar una temprana voz de alerta con una maniobra individual en la que eludió a dos defensores, pero su remate desde la cabeza del área salió desviado.
El gol cayó poco después cuando Italia sorprendió dormida a la defensa ucraniana. Zambrotta recibió de Francesco Totti una pelota en el mediocampo, avanzó un poco y sacó un zurdazo desde 25 metros que el arquero Oleksandr Shovkovskyi apenas pudo rozar.
Blindada con la ventaja, Italia reguló el ritmo del partido a su voluntad, pero la faltó profundidad para ampliar la diferencia.
Huérfana de ideas y ambición, Ucrania dejó a Buffon como mero espectador en el arco italiano, al menos en la primera mitad.
El panorama fue distinto para el complemento.
Ucrania salió con más bríos y en los primeros minutos tejió varias llegadas de peligro.
Un cabezazo de Andriy Gusin fue tapado por Buffon, con la pelota sacudiendo un palo. Casi seguido, Fabio Cannavaro desvió con su testa una pelota de gol de Andriy Shevchenko. Buffon también se lució al sacar un remate de Oleg Gusev.
Al jugarse el pellejo, Ucrania expuso su retaguardia y lo pagó caro, endosando dos goles en un período de 10 minutos que los terminó de noquear.
Un centro de Totti encontró la cabeza de un Toni sin marca en el corazón del área para el segundo. El mismo Toni puso cifras definitivas al recibir una pelota de Zambrotta, que arrastró la marca de dos zagueros y el arquero, y sólo que tuvo que empujarla con el arco vacío.
Tras el final, los jugadores italianos desplegaron una pancarta de apoyo a Gianluca Pessotto, el ex jugador de la Juventus, quien se encuentra en estado grave tras caer del techo del edificio donde el club tiene su sede en Turín.
Ucrania se despide con la frente en alto
A fin de cuentas, nadie esperaba que Ucrania llegara a cuartos de final. Los ucranianos fueron eliminados el viernes por Italia en la tercera ronda de la Copa del Mundo, pero el resultado final de 3-0 no ensombrece el logro de un equipo que superó las dos primeras rondas en su debut absoluto en los mundiales.
Además, hace apenas unas semanas pocos daban un centavo por un equipo que fue goleado 4-0 por España en su estreno, y que no ofrecía nada a la vista más allá de su artillero Andriy Shevchenko.
“Estoy desilusionado de que estemos eliminados, pero esta Copa del Mundo es un gran logro para nosotros”, comentó el técnico Oleh Blokhin, ex artillero de la desaparecida Unión Soviética. “Estoy muy satisfecho, porque después de todo esta era nuestro primer mundial”.
Los problemas que aquejaron a Ucrania en la paliza ante España afloraron una y otra vez. Su ataque se resumía en una sola palabra, Shevchenko, y no tuvo mucho que ofrecer más allá de una sólida defensa.
Su segundo partido fue un triunfo 4-0 ante Arabia Saudita, en el que Shevchenko remeció las redes por primera vez, y cerró la primera vuelta con un 1-0 ante Túnez con otro gol del nuevo artillero del Chelsea inglés.
En los octavos de final contra Suiza regresó el fútbol aburrido e incoloro, con un empate sin goles en tiempo regular y el alargue.
No fue hasta la definición de penales que Ucrania se clasificó, pero más por la ineptitud suiza que por mérito propio. Los suizos fallaron todos sus paneles, y Ucrania se clasificó a los cuartos.
Pero ante una Italia que dio la bienvenida al toque goleador de Luca Toni, autor de dos dianas, Shevchenko y compañía no fueron suficientes para alargar la estadía de Ucrania.
“Llegamos a los ocho últimos y tenemos que estar contentos con eso. El primer gol (de Gianluca Zambrotta) fue un error táctico, y si los hubiésemos mantenido en blanco entonces la presión hubiera sido sobre Italia”, indicó Blokhin.
El éxito del equipo fue al menos un aliciente para la ex república soviética, donde el pueblo dejó a un lado las diferencias que imperan desde la revolución y se unión detrás del equipo.
Ingleses vigilarán a Cristiano Ronaldo y Figo
Cristiano Ronaldo y Luis Figo son los hombres más peligrosos de Portugal, según los jugadores de la selección inglesa, en el partido de cuartos de final del Mundial, que enfrentará a ambos equipos, el sábado en Gelsenkirchen.
Cristiano Ronaldo se verá las caras con su compañero en el Manchester United, Gary Neville, ya que se espera que ambos jugadores se recuperen de las lesiones, mientras que Figo se enfrentará a su compañero y amigo de la época del Real Madrid, David Beckham.
Neville sabe que será difícil detener las fintas y los amagos de Cristiano Ronaldo. “Es muy difícil jugar contra él”, dijo el defensa. “Con su calidad, velocidad y técnica, debes marcarle de cerca para que no reciba balones”, añade Neville.
“Lo sufrimos hace dos años, en la Eurocopa. Cuando están juntos Simao (Sabrosa), Ronaldo y Figo es muy importante defender bien en el uno contra uno”, señaló.
Neville, que se ha recuperado de una lesión muscular que le obligó a perderse los tres últimos partidos de Inglaterra, se refiere a la derrota por penales de Inglaterra ante Portugal, en la pasada Eurocopa.
Cristiano Ronaldo, 21 años, reanudó los entrenamientos el miércoles tras haberse lesionado en la victoria de Portugal sobre Holanda, y Neville advirtió que es el tipo de jugador del que hay que estar pendiente cada minuto.
“La dificultad que cualquier defensa tiene con Cristiano Ronaldo es que puedes jugar de forma brillante durante 89 minutos, pero te puede producir un momento mágico en el minuto 90″, dijo.
Wayne Rooney, también compañero de Cristiano Ronaldo en el Manchester United, preferiría que el portugués no jugase, lo que daría más posibilidades de ganar a su equipo.
“Aunque quiero que esté recuperado, sería estupendo si pudiera simplemente perderse nuestro partido porque es un gran jugador”, dijo.
“Si juega será todo más difícil para nosotros. He jugado con él durante los tres últimos años, es muy hábil y espero que le podamos controlar el sábado”, indicó.
Debido a que los centrocampistas Costinha y Deco están suspendidos, el papel de Figo será incluso más importante en el intento de Portugal de llegar por primera vez a una semifinales del Mundial desde 1966.
“Creo que Luis es uno de los mejores jugadores en el mundo y lo ha sido por bastante tiempo. Ha jugado para grandes clubes y siempre ha mantenido un muy alto nivel”, señaló David Beckham.
“Podría crear problemas a cualquier equipo. Es el tipo de futbolista que da gusto ver jugar”, añadió.
Según encuesta, Ronaldo es el mejor y Ronaldinho el peor
Ronaldo es considerado por los brasileños el mejor jugador de su selección de fútbol, y Ronaldinho el peor, mientras el técnico Carlos Alberto Parreira está con su popularidad al máximo, divulgó este viernes la encuestadora Datafolha.
El astro Ronaldo “Fenómeno”, delantero del Real Madrid, es considerado el mejor de la selección brasileña por 27% de sus connacionales. Entre las mujeres, quienes tienen esa opinión son 30%, señala Datafolha.
En segundo lugar entre los favoritos, empatan con igual 14% de favoritismo los jugadores Kaká (Milán) y Ronaldinho Gaúcho (Barcelona).
El problema para Ronaldinho Gaúcho, que actualmente ostenta el título de mejor jugador del mundo de la FIFA, es que también es considerado en su país el “peor” de la selección.
El 13% de los brasileños eligió a Ronaldinho Gaúcho el peor del equipo nacional. Ronaldo es considerado el segundo peor, por 9%.
Ronaldinho es castigado porque no ha marcado sus habituales goles, mientras que Ronaldo comenzó la Copa en medio de una polémica sobre su estado físico y su peso, pero acabó imponiéndose en la opinión pública a ritmo de goles y jugadas.
El que está con la estrella en alto es el técnico Carlos Alberto Parreira, aprobado por 64% de los brasileños. Es su nivel más alto de popularidad, que en diciembre estaba en 47%.
Además, el 71% de los brasileños opina que debería continuar al frente de la Selección tras la Copa, y apenas un 17% pide que sea sustituido.
Si saliera del equipo, los favoritos a sustituirlo para los brasileños serían Luiz Felipe Scolari (técnico vencedor del mundial 2002 y actual entrenador de Portugal), con un 29%, y el polémico ex del Real Madrid, Wanderley Luxemburgo, para el 10%.
Los brasileños están con las esperanzas al máximo en la Copa, y el 83% cree que Brasil ganará su hexacampeonato. El 6% apuesta por Alemania y un 2% por Argentina.
La encuesta fue realizada los días 28 y 29 de junio, con entrevistas a 2.828 electores y margen de error de dos puntos porcentuales.
Pekerman dice que su cliclo terminó
El seleccionador argentino, José Pekerman, tras la eliminación a manos de Alemania en cuartos del final del Mundial, dio por terminado su ciclo y dijo que no creía que fuera a continuar en el cargo.
“Yo creo que esto se terminó, que es el fin de un ciclo y que no voy a continuar”, dijo Pekerman en la conferencia de prensa posterior al partido al ser interrogado sobre su continuidad.
Sin embargo, Pekerman dijo que Argentina se va del Mundial con la conciencia tranquila y que en el partido de este viernes también pudo haber ganado y mostró que también era una de las favoritas.
“Argentina tuvo sus momentos para ganar el partido. Fuimos dominadores y en gran parte del partido Argentina demostró que también era una de las favoritas”, dijo Pekerman.
“Argentina impuso su fútbol pero nos faltó el gol. Argentina fue superior a lo largo del primer tiempo. Alemania estuvo sufriendo el partido”, dijo.
Pekerman, pese a la eliminación, hizo un balance positivo de su gestión y dijo que el grupo de jugadores le había devuelto el optimismo al fútbol argentino y pronosticó que seguiría dando alegrías con su fútbol.
“El hincha argentino sabe que este equipo hizo un buen Mundial. No lo vamos a consolar porque sabemos que estábamos para llegar más lejos. Pero él sabe que Argentina es una selección importante y que seguirá haciendo cosas importantes, independientemente del resultado de hoy”, dijo Pekerman.
“La verdadera pena es que Argentina no siga en el Mundial, todo lo demás va a seguir bien”, agregó.
Con respecto al partido, Pekerman dijo que Alemania había superado hoy a Argentina precisamente en algo que hasta ahora había sido un punto fuerte de los sudamericanos como es un amplio banco que les permite introducir variantes dentro del partido.
Como es ser alemán y festejar en Buenos Aires
“¡A Berlín, vamos a Berlín!” entonaron jóvenes alemanes en Buenos Aires, al estallar de alegría cuando las manos del arquero Jens Lehmann atajaban el segundo de cuatro penales y Alemania dejaba atrás a Argentina, este viernes en Berlín en los cuartos de final del Mundial.
Los alemanes, entre los que ya circulaban algunas cervezas, prometían seguir la fiesta sin rumbo cierto, mientras la otra mitad de la sala, que compartían argentinos, tragaba amargas lágrimas de desilusión, frente a una pantalla gigante instalada en el Instituto Goethe, en pleno centro de Buenos Aires.
“Me subiré al avión feliz”, se exalta Malte, un alemán de 27 años a punto de regresar a su país tras seis meses en Buenos Aires, donde le tocó sufrir el partido que vivió “como una final”.
Aferrado a una camiseta oficial de su selección, que mantenía doblada entre sus manos, la que se llevaba a la boca de tanto en tanto, sin dejar nunca de tocar con dos de sus dedos el escudo bordado en negro, Malte había confesado a la AFP su ilusión “de subirme al avión con una sonrisa” para regresar a su Gotinga natal, cuando aún el partido seguía igualado 1-1, al término del tiempo reglamentario.
Malte, quien trabajó en Argentina para su tesis doctoral de geología, es uno de decenas de alemanes, la mayoría jóvenes, que se acefcaron al Goethe para ver jugar a su equipo y así extrañar un poco menos a su país.
“Otro partidos de Alemania los vi en algun bar, pero para éste era mejor estar aquí”, dijo Kai, de 31 años, que lleva un año en el país, al admitir su nerviosismo.
La tensión en la sala que reunió a unas 200 personas fue creciendo tanto como la competencia entre las dos hinchadas, que se repartían el lugar a mitades.
“¡Finale, finale, finale, finale!”, entonaron los alemanes, burlándose de a los locales cuando Lehmann ya había atajado los penales de Roberto Ayala y Esteban Cambiasso, dejando a Argentina fuera del Mundial.
Kai Horterhoff, de 43 años, gerente de una empresa, llevaba puesta una casaca alemana pero “por las dudas” por debajo se había calzado una albiceleste con el nombre de Carlos Tévez, que se transparentaba.
Wolfsgang, de 55 años, y llegado a Buenos Aires hace 32, dijo tener su corazón dividido y un hijo de 20 “totalmente argentino”, que había elegido otro lugar para ver el partido.
Como gran parte de los descendientes de alemanes que integran la numerosa colectividad en Argentina, fruto de varias oleadas migratorias, Gustavo Englert hinchó y lloró por los ‘albicelestes’.
Dueño del bar Bierhauss Unterturcheim, al que bautizó así en homenaje a la ciudad donde nació su bisabuelo alemán, Englert ni siquiera habla el idioma de sus ancestros.
En su cervecería, en el barrio porteño de San Telmo, se reunieron medio centenar de comensales pero uno solo alentó a los colores amarillo, rojo y negro: fue Jurgen, un millonario de 32 años, quien llegó al país hace ocho meses, tras vender en 2002 su exitosa empresa de inversiones en Bolsa.
Está feliz por la victoria aunque, rodeado de amigos argentinos, reconoce que los penales “son una lotería que no significa nada”.
Argentina cuenta con varias comunidades de origen alemán, como Villa General Belgrano, en la provincia de Córdoba (centro), o en Misiones (noreste) y en la Patagonia, al sur del país.
Unas 200 asociaciones alemanas agrupan a estos argentinos de origen alemán, cuyo número no está oficialmente censado.
Argentinos, con mezcla de enojo y tristeza
La lotería de los penales y algunos fallos del árbitro eslovaco Lubos Michel dejaron a Argentina fuera del mundial, coincidieron el viernes la mayoría de los hinchas argentinos que pese a la amargura por una nueva frustración elogiaron el desempeño del equipo.
La presencia de jugadores talentosos como Carlos Tevez y Lionel Messi, más lo que había mostrado el equipo en la ronda clasificatoria, había ilusionado a los hinchas, convencidos de que esta vez podían cortar la racha de 20 años sin levantar la copa.
Pero el viernes Alemania los despertó del sueño desde los doce pasos.
“Nos faltó suerte y nos tocó un árbitro que cobraba todo para ellos. A los jugadores no hay nada que reprocharles”, dijo a AP Rubén Portillo, de 20 años, vestido con la camiseta número 19 de Messi, que no jugó ante los alemanes.
La euforia que se vivía en la calle horas antes del partido, dejó su lugar a los rostros de tristeza y bronca. En silencio, con el andar cansino, muchos hinchas caminaban con las banderas enrolladas de regreso a sus trabajos, que habían abandonado para seguir a su seleccionado por televisión en bares o vidrieras, ya que el partido se jugó en horario laboral.
Arturo Silva, un obrero de la construcción, se quejaba de que “hayan puesto un árbitro europeo”, sentado en la mesa de un bar del centro ya deshabitado, mientras observaba en pantalla gigante el festejo alemán.
Desde que se conoció la designación de Michel, los medios de prensa local y los simpatizantes reaccionaron con preocupación. Aunque el eslovaco no incidió en el resultado, cada uno de sus fallos fue motivo de aireadas protestas de los albicelestes.
“Siento una gran tristeza. Pero me quedo conforme con la actitud del equipo. Siempre fue al frente”, agregó Silva, antes de retornar a su oficio.
Pese a la derrota, unos 200 hinchas se concentraron en el Obelisco, cita obligada de festejos en partidos anteriores, para gritar por “Argentina”, como Fernando Durán, vendedor de seguros, con una bandera sobre sus hombros. “Es una manera de sacar la bronca. Perdimos con dignidad”, resaltó.
En un avance de lo que serán las portadas de los principales diarios del sábado, el diario Clarín tituló en su sitio de internet que “Argentina fue más, pero se quedó fuera por penales”.
“Afuera en la lotería de los penales”, puso en su edición digital el diario deportivo Olé. “El árbitro eslovaco los favoreció y cobró todo para ellos”, disparó.
Argentina, campeón en 1978 y 1986, no se pudo tomar revancha de la final que perdió ante Alemania en 1990. Esa fue su última mejor marca, ya que en mundiales posteriores no superó los cuartos de final.
Además, suma 16 años sin victorias durante los 90 minutos de tiempo regular en partidos de instancias decisivas. La última vez fue justamente en Italia, cuando dejó en el camino a Brasil, también en octavos.
Desde entonces, se valió de los penales para acceder a otra ronda.
“Los muchachos jugaron muy bien. Pero los penales son a suerte y verdad y encima el árbitro pitó para ellos”, reflexionó María Emilia Pascal, mientras levantaba su puesto callejero de venta de banderas, gorros y camisetas.
Argentina eliminada
Jens Lehman atajó dos penales para darle a Alemania este viernes el pase a las semifinales de la Copa del Mundo con una victoria 4-2 ante Argentina en una definición por esa vía luego que el partido finalizara 1-1.
Roberto Ayala, de cabeza, metió el gol argentino a los 49 minutos y Miroslav Klose igualó a los 80.
Lehman, arquero del Arsenal inglés, atajó los disparos de Roberto Ayala y Esteban Cambiasso. Convirtieron Julio Cruz y Maxi Rodríguez.
Para Alemania lo hicieron Oliver Neuville, Michael Ballack, Lukas Podolski y Tim Borowski.
El estadio Olímpico estalló en celebración cuando Lehman atajó el penal de Cambiasso, mientras los jugadores argentinos derramaban lágrimas e incluso hubo una pelea en el mediocampo.
Alemania jugará el martes en Dortmund por un lugar en la final, ante el ganador del posterior choque entre Italia y Ucrania, en Hamburgo.
Suelta y dominante. Así arrancó Argentina, con presión desde la salida misma, pelota al ras del piso y copando la zona central con Javier Mascherano y Luis González, mientras Carlos Tevez lucía habilidoso en el mano a mano y solidario a la hora de marcar por su banda izquierda.
Un arranque impreciso de Ballack dejó a los alemanes sin su principal alimento, con Klose y Podolski neutralizados por una defensa que no daba respiro.
Al no tener la pelota, Alemania distó de ser aquel equipo arrollador que prometía de antemano, aunque cantó su presente con dos acciones de Ballack: primero, el arquero Roberto Abbondanzieri le tapó un disparo en dos tiempos, y después el alemán cabeceó un centro de Bernd Schneider que se fue apenas desviado.
Argentina controló el balón pero carecía de profundidad en los metros finales, con pelotazos como estilete de Juan Román Riquelme en la búsqueda de sus compañeros, aunque Hernán Crespo estaba ausente del toque que le proponía Tevez, del Corinthians de Brasil.
Tevez metió tres caños en otras tantas jugadas, cosechando aplausos y ovaciones por parte de millares de argentinos en el estadio.
Sin tener tanto la pelota, Alemania se mostró más práctico a la hora de atacar, como ocurrió cuando Per Mertsacker le pegó de media vuelta y la pelota se fue por arriba del travesaño.
La propuesta de Argentina fue anestesiar el juego y en eso Riquelme fue llamado a su especialidad, aunque a veces la perdía por hacer una de más.
Bastante trabajo en defensa y casi nada en ataque, lo que hizo Argentina fue mantenerse fiel a su estilo de frenar el vértigo y tratar de llegar tocando ante unos alemanes que en el fondo fueron muralla.
En medio del tanteo y el recelo mutuo, apenas asomado el complemento los argentinos llegaron al gol: Riquelme lanzó un córner desde la izquierda, Crespo arrastró consigo a dos defensores y Ayala, entrando por detrás, le ganó en el salto a Klose y la clavó en la red.
Después, lo previsible: Alemania se fue al ataque con todo su batallón, arrinconó a los argentinos con pelotazos y un centro de Ballack no pudo ser atrapado por Abbondanzieri, la pelota le fue a Podolski y su disparo dio en una pierna salvadora de Ayala, que fue al cruce con todo.
En esa acción, Abbondanzieri recibió un rodillazo de Klose y debió ser reemplazado por Leo Franco, después de largos minutos en los que el golero saliente se quedó en el piso dando muestras de dolor.
Esa acción, le dio un respiro a Argentina, que luego estuvo a punto de aumentar cuando en un contragolpe Tevez se la abrió para Maxi Rodríguez hacia la derecha y su remate pegó en la parte externa de la red.
Pero de tanto ir arriba, Alemania alcanzó un merecido empate cuando Ballack lanzó un centro al área que fue peinado por Tim Borowski hacia Klose, quien le ganó a la marca de Juan Pablo Sorín y de cabeza sacudió la red. Fue el quinto gol de Klose en el mundial, quien poco después fue reemplazado por Neuville.
Ante una Argentina decidida a defenderse y a salir de contragolpe, el empuje alemán se fue disipando de a poco, con ambos equipos dosificando energías, ya que el alarque se dibujaba en el horizonte.
Conscientes de que en el tiempo extra un error resultaría fatal, ambos equipos extremaron precauciones atrás, con inalterable línea de cuatro. Pero dentro de este panorama, los teutones seguían llevando la voz cantante, con Ballack jugando decididamente de punta.
Las emociones escaseaban hasta que sobre el cierre del primer tiempo del alargue, y con Alemania decreciendo en su ritmo, Argentina arrimó algún peligro con un disparo fuerte y desviado de “Lucho” González.
De a poco, Argentina emparejó el juego ante una Alemania que le costaba llegar arriba y con Phillip Lahm contenido en sus proyecciones. Por su sector, Fabricio Coloccini se insinuaba como amenaza, como ocurrió con un remate apenas desviado desde el vértice del área grande y con otro similar, en ambos casos afuera.
Los penales le dieron la victoria a Alemania, tal y como ocurrió en la final de 1990, cuando un discutido penal sobre la hora coronó a los germanos sobre Argentina.
Duelo de gigantes
Argentina y Alemania se medirán este viernes en Berlín por los cuartos de final del Mundial-2006 en un difícil partido de favoritos que promete un juego ofensivo por el alto poder de fuego de ambas formaciones.
El seleccionado dirigido por José Pekerman ha anotado diez goles en cuatro partidos y dos de sus jugadores, el centrocampista Maxi Rodríguez y el delantero Hernán Crespo, figuran entre los principales artilleros del torneo con tres tantos cada uno.
El anfitrión, de su lado, tiene al máximo goleador de la cita hasta ahora, Miroslav Klose (4 goles) y luego a Lukas Podolski en el reducido lote de jugadores con tres anotaciones.
Además de Crespo, Rodríguez y Podolski, sólo otros dos jugadores, el brasileño Ronaldo y los españoles David Villa y Fernando Torres, están anotados en la clasificación goleadora con tres conversiones.
En el duelo de esquemas ofensivos, Pekerman confía en imponer el poderío de ataque y la habilidad de varios de sus jugadores para perforar a la defensa germana con un juego a ras del piso, pero respeta a Alemania y considera que ambas formaciones tienen iguales posibilidades de pasar a semifinales.
En una rueda de prensa antes de que el plantel albiceleste viaje a Berlín, Pekerman elogió este jueves el trabajo de su colega Jurgen Klinsmann al señalar que ha hecho una “importante renovación de futbolistas e impuso un estilo ofensivo que le está dando una gran actuación”.
“Los dos equipos son favoritos, ambos tienen las mismas posibilidades” de pasar a semifinales, estimó el orientador, tres veces campeón mundial Sub-20 (Qatar-95, Malasia-97 y Buenos Aires-2001).
En caso de no funcionar el ataque con los eventuales titulares Crespo y Javier Saviola, el orientador sudamericano tiene a mano en la banca a los estelares Carlos Tévez y Lionel Messi, listos para intentar desequilibrar con sus regates y velocidad.
Pekerman no confirmó este jueves la alineación a la espera de la recuperación “completa” de los lesionados, el volante Luis González y el lateral Nicolás Burdisso.
“Nada está confirmado sobre el equipo. Falta poco y hay que ajustar algunas cosas. La alineación la difundiré el viernes”, dijo Pekerman en el campamento argentino de Herzogenaurach (sur de Alemania).
Una de las incógnitas del partido es cómo reaccionará el equipo albiceleste ante el clima adverso en el estadio de Berlín, aunque los alemanes también estarán a prueba porque el aliento generalizado puede convertirse en una presión a veces difícil de asimilar.
Los dos seleccionados dirimirán un boleto a semifinales en un duelo que se presenta muy parejo y que atesora un rica historia de dos finales mundiales consecutivas, en México-86 y en Italia-90.
Precisamente este jueves se cumplen 20 años del triunfo argentino 3-2 en el partido decisivo de México-86, donde brilló en su máximo esplendor Diego Maradona, mientras que en la cita siguiente de Italia-90 Alemania se tomó revancha con un 1-0 de penal.
Al recordar el segundo título ecuménico que obtuvo el equipo sudamericano luego del que conquistó en Argentina-78, Pekerman sostuvo que “la dificultad para llegar a un titulo máximo es enorme” y sostuvo que el actual plantel albiceleste “tiene señales de todos los buenos equipos” blanquicelestes.
La historia está con Italia, la sorpresa con Ucrania
Italia disputará por novena vez los cuartos de final, sin Alessandro Nesta ni Marco Materazzi, dos de sus puntales defensivos, en los que se medirá a la novata Ucrania, que en su primer Mundial se ha metido en el grupo de los ocho mejores.
Por historia, Italia es favorita. Por juego, no tanto. Los ucranianos se han rehecho perfectamente del varapalo sufrido contra España en su estreno (4-0) y ahora saben que toda la presión la tienen los ‘azzurri’, tres veces campeones (1934, 1938 y 1982), y un país con una gran tradición futbolística.
Marcello Lippi no podrá disponer de dos de sus puntales defensivos. Nesta, que ya no pudo jugar en los octavos frente a Australia, continua lesionado, mientras que Materazzi fue expulsado en el encuentro ante los oceánicos y está sancionado.
Tampoco Danielle de Rossi, expulsado ante Estados Unidos en la primera fase, está aún disponible. Sólo lo estaría en la final.
Después del fallido intento ante Australia con la entrada de Alessandro del Piero, Lippi volverá a su idea original con Francesco Totti, de nuevo un “intocable”, como director de orquesta, acompañado de Gattusso, Pirlo y Perrotta, con Mauro Camoranesi, con quien la estrella “azzurra” se compenetró muy bien en el partido ante la República Checa, como cierre del cuarteto si opta por una sola punta.
En la delantera, y como es habitual en las fases previas a los partido, Lippi se debate entre alinear uno o dos atacantes. Alberto Gilardino y Luca Toni juntos o el primero en solitario en punta.
Otro de los delanteros del equipo, Vincenzo Iaquinta, sufrió una contractura en el último entrenamiento y no parece estar en las mejores condiciones para afrontar el partido, mientras Filippo Inzaghi mantiene sus posibilidades.
En defensa, Lippi sólo dispone de un central, Andrea Barzagli para ser alineado ante las bajas de Nesta y Materazzi.
Por la derecha jugará Zambrotta, Cannavaro en el centro y por la izquierda Fabio Grosso, el sorprendente protagonista del triunfo ante Australia, ya que forzó el penalti en el minuto 94 que después Totti transformó en el único tanto del partido.
El duelo con Ucrania tiene todas las trazas de convertirse en una batalla en el centro del campo, con el peligro Andrei Shevchenko preparado para el gol. Pirlo y Gattuso lo conocen bien por los años que compartieron en el Milán.
Oleg Blokhin cuenta con la baja de Andrei Voronin y el retorno de dos jugadores: Vyacheslav Svidersky y Andriy Rusol, quienes no pudieron jugar ante Suiza a causa de sendas suspensiones.
Para Ucrania, el vivero de la antigua selección soviética, lo conseguido hasta ahora en este Mundial, su primera Copa, es histórico, independientemente de lo que ocurra en el partido ante Italia que podría ser la guinda del pastel.
El principal quebradero de cabeza para Blokhin es la baja de Voronin, que le obligará a cambiar su sistema de juego para alinear un clásico 4-4-2.
Dispone de diferentes alternativas, una de ellas es retrasar a Rebrov y situar a Vorobei como pareja atacante con el insustituible Shevchenko.
Otra opción sería alinear a Artem Milevski, un talentoso centrocampista del Dinamo de Kiev, en la medular y dejar en ataque a la pareja formada por Rebrov, quien jugará su partido internacional número 75 con Ucrania, y Shevchenko, autor de 31 goles en los 68 encuentros disputados hasta la fecha.
El equipo ucraniano es imprevisible. Después de los cuatro goles encajados en su estreno, no han concedido ni uno sólo en los tres partidos siguientes (Arabia Saudí, Túnez y Suiza).
Además es el tercer país en la historia de los Mundiales que alcanza los cuartos de final después de haber perdido por un amplio margen de cuatro goles en su primer partido.
En los dos precedentes, Alemania se alzó con el título en 1954, después de ser goleado por Hungría (8-3), mientras que Camerún alcanzó los cuartos de final, a pesar del 4-0 encajado en su primer partido de Italia 1990, a manos de la Unión Soviética.
También la estadística asegura que Italia llegó a la final del Mundial en cinco de las ocho veces que alcanzó los cuartos en la historia de este torneo.
A ritmo de samba, Brasil pasó a cuartos
Brasil, sin mucho brillo pero letal, derrotó este martes 3-0 a Ghana y avanzó a los cuartos de final de la Copa del Mundo. Ronaldo marcó el primer gol del partido y se convirtió en el máximo goleador en la historia de los mundiales, con 15 tantos. Adriano y Zé Roberto redondearon el marcador.
El pentacampeón acabó así con la última esperanza que le quedaba a Africa y de paso siguió recortando la ruta hacia el sexto título.
Ronaldo abrió el marcador a los cinco minutos con el primer balón que tocó, un excelente pase filtrado de Kaká. Adriano marcó el segundo en los minutos de reposición de la primera parte (46) y Zé Roberto cerró la cuenta a los 84.
Fue el tercer gol de Ronaldo en lo que va del mundial, en el que superó al alemán Gerd Mueller (14) como el mejor artillero de la historia.
Brasil se enfrentará el sábado en los octavos de final al ganador del choque del martes entre España y Francia.
Ghana terminó con diez hombres por la expulsión de su delantero Asamoah Gyan a los 81.
La primera mitad demostró que tener mayor posesión del balón y hacer alarde del toque no garantiza siempre una ventaja en el marcador.
Los ghaneses arrancaron aplausos al hacer un fútbol vistoso y veloz que mareó a los sudamericanos, pero les faltó la estocada final a la hora de la definición y un poco de suerte. También, como debutantes que eran, no tuvieron la tranquilidad de los brasileños para remecer las redes.
Tras un arranque lento y de estudio, Brasil se encontró con el primer gol en los pies de Ronaldo, que dejó pasmados a los africanos.
La anotación se gestó en una maniobra de Kaká, quien se adueñó de un balón en el centro y filtró la pelota para el pique de Ronaldo, que aprovechó un parpadeo de la línea defensiva ghanesa que intentó jugarle con el fuera de lugar al cañonero del Real Madrid.
Ronaldo avanzó solo, se llevó al portero Richard Kingson con una finta e infló la red con un suave toque, ante la entrada inútil del zaguero John Pantsil.
Brasil dio un campanazo nueve minutos después en una jugada parecida, cuando Zé Roberto habilitó a Adriano, pero éste no pudo llevarse a Kingson, como lo hizo Ronaldo, y lo que obtuvo fue una tarjeta amarilla por fingir un derribo del arquero.
Ghana no se amilanó en lo absoluto y comenzó a tejer jugadas por toda la zona brasileña que pusieron a trabajar a Dida, como en un potente remate desde fuera de Haminu Draman, que el portero brasileño despejó con la yema de los dedos.
La presión de los africanos tomó mayor ímpetu, mientras que en las graderías se escuchaba el coro de “Ghana, Ghana, Ghana”.
Brasil, en cambio, asumió el papel del felino que espera a su presa y aprovecha los malos pasos del rival.
Ghana siguió con el control de las acciones, pero su delantero Mattheu Amoah desperdició al menos dos buenas posibilidades, mientras que Dida también tenía bendito su arco.
A los 41 se dio la mejor oportunidad de Ghana en un cabezazo del zaguero John Mensah que le pegó a los zapatos de Dida, en una jugada en que el africano se levantó entre Juan y Adriano.
Brasil, en cambio, no estaba dispuesto a perdonar nada, y en los minutos de descuento del primer tiempo encontró el segundo gol, en una salida rápida que nuevamente tuvo a Kaká como uno de los protagonistas.
Kaká avanzó y se la pasó por la derecha a Cafú, quien centró para que Adriano sólo levantara la rodilla y cantara el gol.
Pese al 2-0, el público premió a Brasil con una rechifla de desaprobación.
Ghana sólo espero el pitazo para irse en busca del descuento en la segunda mitad, pero nuevamente mostró sus falencias a la hora de definir.
El técnico Carlos Alberto Parreira sustituyó a Emerson por Gilberto Silva, en un esfuerzo por mejorar el trabajo en la marcación. También buscó generar mayor juego en el medio al meter a Juninho Pernambucano por Adriano.
Ghana llevó nuevamente peligro a los 68 minutos en un remate de Gyan dentro del área que contuvo Dida con dificultad. Y faltando diez para el final el mismo atacante avanzó peligrosamente por la izquierda pero su disparo quedó en las manos del guardameta del Milan.
Gyan se ganó luego la segunda amarilla de la tarde al fingir una falta en zona brasileña.
Acto seguido, llegó el gol de Zé Roberto, que alcanzó un servicio desde fuera de la zona y le dio con la punta a la pelota a la salida del portero. El balón se fue manso a las redes.
Francia hundió a España y Zidane sigue vivito y coleando
La selección de Francia se cruzará con la superpoderosa Brasil en cuartos de final de la Copa del Mundo Alemania 2006, tras hundir este martes la ilusión de España al vencerla 3-1 en Hannover y mantener con vida la carrera de su idolatrado Zinedine Zidane.
La cuenta había sido abierta por David ‘el Guaje’ Villa, con un tiro penal, en el minuto 28, y la igualdad la había establecido Franck Ribery, en el minuto 41.
Patrick Vieira, en el minuto 83, con un golpe de cabeza que rebotó en el defensa Sergio Ramos anotó la segunda conquista, ante una rugiente multitud de unas 45.000 personas en el estadio de Hannover.
La noche especial que le habían pedido a Zinédine Zidane se coronó en el minuto 90+2, al marcar el tercero con un remate estupendo tras una maniobra brillante dentro del área.
Los franceses se medirán el sábado con ‘el ballet’ auriverde en el estadio de Francfort, tras dejar ‘rojos de furia’ a los españoles que otra vez se marchan de vuelta a casa con una frustración a cuestas.
Francia había sido el dominador de las acciones, merced a la cerebral actuación de Zinédine Zidane en el centro del campo, auxiliado de manera estupenda por Vieira.
El que parecía ser el encuentro de despedida de la estrella del Real Madrid se convirtió en un renovado impulso para seguir adelante.
El delantero español Raúl no tuvo capacidad ofensiva en España y Fernando ‘Niño’ Torres también estuvo aislado de sus compañeros.
Después del segundo gol, los galos se refugiaron en el fondo de su defensa y esperaron que corrieran los minutos hasta el broche de oro de ‘Zizou’.
Otra demostración de que el fútbol es la dinámica de lo impensado la dio España al ponerse al frente del tanteador justo en momentos en que Francia era más sólida y tenía el control de las acciones.
El defensa Lilian Thuram lo atropelló desde atrás a Pablo, cuando el defensor salía del área de espaldas al arco en una jugada sin riesgo, pero la infracción fue clara y sancionada por el árbitro italiano Roberto Rosetti.
El ‘Guaje’ asturiano David Villa se paró frente a Fabien Barthez y lo venció con autoridad, mediante un derechazo rasante, con precisión milimétrica junto al poste derecho, el que había elegido el guardameta galo.
“A por ellos, oé, a por ellos, oé”, gritaba a coro y a voz en cuello la ruidosa y fiel hinchada española que era un espectáculo aparte en las tribunas.
“Aurevoir, Zidane”, se burlaban del astro del Real Madrid cuando lanzaba un tiro de esquina debajo del sector de tribunas tapizado de rojo y gualda.
Hasta ese minuto 28, la escuadra ‘Bleu’ ganaba el duelo ‘por puntos’ luego de establecer una superioridad en el juego cerebral y ajedrecístico que plantearon ambos entrenadores, en un ‘primer round’ de estudio.
Cual titiritero, el entrenador español Luis ‘El Sabio de Hortaleza’ Aragonés plantó a la escuadra en bloque unos 20 metros retrasada en el campo.
La finalidad táctica consistía en abrir callejones para arrancar en rápidos contragolpes con Raúl y Fernando ‘El Niño’ Torres como puntas de lanza centrales y el zaguero Mariano Pernía por la banda izquierda.
Pero los franceses ahogaron a los españoles en el medio campo con su batallón de volantes, con Zinédine Zidane como estratega y organizador y Claude Makelele como un león luchando por la recuperación de la pelota.
En este partido de pizarrón, España era puro centro y pelotazo frontal, porque Xavi, su hombre más talentoso, permanecía muy rezagado y sólo podía ver como Thierry Henry y Zidane se hacían dueños y señores pisando y tocando el balón.
Crecía la figura de Zidane con sus pases a espaldas de la defensa hispánica y así fue como un pelotazo suyo hacia Henry terminó en un centro atrás en el que Frank Ribery y Patrick Vieira fallaron en forma increíble frente el arco.
El gol hizo soltar amarras a España y Sergio Ramos se animó a proyectarse al ataque, así como Xabi Ramos pasó a tener más el control del balón, como lo pregona Aragonés en todo momento, pero no se cumplía.
Ribery arrancó a toda velocidad como poseído y batió a Iker Casillas, tras dejarlo en el camino en un cuerpo a cuerpo desigual, a los 41.
La carta ofensiva que tenía guardada Aragonés era Joaquín a quien hizo entrar por Villa, al comenzar la segunda etapa cuando buscó mayor poder de fuego y jugar casi con tres delanteros, tras sacar a Raúl y probar con Luis García más adelantado.
Pero faltaba el broche de oro, cuando Zidane batió a Casillas luego de entrar al área amagando en forma brillante, en el minuto 90+2
